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Del Aula a la oficina
por Josefina Ramírez Tuero
pinaramireztuero@hotmail.com
La percepción que tienen los empresarios de tener como empleado a un diseñador gráfico es de tomarse en cuenta para el desarrollo de nuevas metodologías de enseñanza y disciplinarias, ya que el comportamiento apático y desordenado del alumno que hoy tenemos en el aula se traslada a las empresas que aun tienen conciencia de lo importante que es tener un creativo dentro de su organigrama laboral. Es importante que hagamos una evaluación de que sucede en el aula sobretodo en los talleres de diseño, materias consideradas “más importantes” o “formadoras del diseñador”.



Entrevista con empresarios
Tuve la oportunidad de tener reuniones en diferentes foros con empresarios donde el objetivo era conocer porque no se emplea hoy en día un diseñador gráfico dentro de las empresas, y saber qué es lo que esperan de un diseñador actualmente. En base a estos dos planteamientos iniciamos estas mesas de trabajo porque nos interesaba saber qué es lo que sucedía realmente con nuestros egresados una vez puestos en el terreno laboral.


Los empresarios empezaron a dar sus opiniones muy diversas, pero a la vez tenían puntos en común. Se mencionaba por parte de los empresarios, sobre lo caro que salía tener un diseñador gráfico dentro de la empresa, ¿en qué sentido? Pregunte yo. La respuesta fue que los diseñadores exigían una computadora de una marca de una manzana, y con un monitor como si fueran a diseñar películas de acción, también impresoras muy caras de alta resolución y programas de diseños muy caros, licencias, etcétera, un sinfín de cosa.

Sin embargo, la molestia de los empresarios no radicaba tanto en lo caro sino en lo no redituable y el mal uso del equipo. Uno de ellos mencionó un caso donde el diseñador hacía mal uso del equipo: horas de estar chateando, editando cd de música para empleados de la empresas cobrando una “módica suma” y en una ocasión se le encontró imprimiendo más de 100 invitaciones para una fiesta de la jefa de contabilidad.

También se mencionó que el alto costo de contratar a un diseñador no era falta de creatividad, pues los trabajos más significativos de la empresa siempre salían bien, aunque no excelentes. Otro empresaria mencionó que en ocasiones el diseñador solicitaba permiso para ausentarse y trabajar en su casa argumentando que su computadora era más potente y podía resolver el problema mejor en su casa que en su área de trabajo; los problema surgían cuando el diseñador llegaba tarde o en los límites de la hora los días de presentaciones importantes.

Entre más escuchaba los relatos de los empresarios empecé a encontrar similitudes en las situaciones que se presentan en las aulas Los alumnos por lo general son malos administradores de su tiempo y no aprovechan sus horas de las materias de taller de diseño para un avance significativo de su proyecto en el aula, porque a muchos no les gusta trabajar en el aula, ya que están acostumbrados a trabajar en las comodidades de su cuarto con la televisión prendida, la música a todo lo que da, y el msn activo al 100% , trabajan desordenadamente y con muchos distractores, pero el problema es que solamente así se sienten a gusto  para el desarrollo de su creatividad. Entonces cuando egresan quieren seguir con estos malos hábitos donde se requiere de ellos ocho horas laborables, donde hay que dar resultados rápidos y donde la iniciativa tiene que estar siempre disponible.


Similitud de comportamiento del aula a la oficina
Salí aterrada de cómo íbamos a solucionar esta situación porque realmente quieren empleados creativos pero a la vez disciplinados y creo que los diseñadores desorganizados no embonan en las empresas de hoy en día, porque ellas ya tienen un ritmo muy diferente al que se maneja en el aula. Por dar un ejemplo, a un alumno se le da una semana para el desarrollo de un folleto cuando en la empresa lo tienen que hacer máximo en dos días para que vaya a impresión; esos tiempos petrifican a cualquier diseñador egresado. Habrá quien lo pueda resolver, pero me atrevo a decir que pocos efectivamente. Antes el ser diseñador implicaba tener especial cuidado con los pequeños detalles, hoy en día los estudiantes de diseño no le dan importancia a esos detalles, se van con la primera idea que se les ocurre, no aceptan críticas ni sugerencias, y les importa un cacahuate la comunicación , a ellos solo les importa aplicar con maestría los programas de diseño, los efectos y clichés gráficos de moda y por nada del mundo bocetan ya que para ellos eso es pérdida de tiempo.


Su proceso creativo es muy pobre y está basado en las tendencias visuales que ven en los videos, o revistas o sitios de internet que ellos frecuentan, dando como resultado en una entrega de diseño con proyectos de trabajos con muchas similitudes en cuanto a propuestas gráficas, y muchas deficiencias hasta ortográficas.


Qué hacer para lograr que un buen diseñador sea un buen administrador
Es grave lo que está ocurriendo porque estas acciones están afectando el terreno laboral del diseñador y es importante corregir desde el aula, donde estamos formando a los futuros diseñadores. Tendrá que realizarse nuevas metodologías de enseñanza y medidas de control de tipo administrativos para que el alumno aprenda a distribuir su tiempo y acostumbrarse a rendir cuentas de su trabajo con avances significativos diarios. Si hacemos cuentas, un alumno recibe el proyecto el lunes donde tiene dos horas para cerciorarse de que entiende qué problema va resolver, y tendrá dos horas más adelante para identificar la directriz correcta que va elegir para la solución del problema y estamos ya en el tercer día con otras dos horas para mostrar ideas en bocetos, para solicitar ayuda al profesor y tomar decisiones de cual será la respuesta correcta al problema planteado y se tienen dos días más para su maquetación, teniendo al quinto día como un avance significativo al profesor y aprobación para su impresión; al lunes siguiente el proyecto ya debe estar impreso, una idea que fue trabajada en clases.


He visto profesores muy celosos en cuanto al uso de bitácoras diarias de clases donde se ve el avance del alumno, pero no concibo cuando un alumno que no tiene esos registros en esa bitácora se le permita entregar su trabajo, ya que desconocemos si es de la autoría del alumno. Debemos reforzar en el aula que el alumno comprenda lo que es un avance significativo y el aprovechamiento del tiempo, y sobretodo el ser un profesional efectivo y eficaz.

Aunque la tendencia que se está visualizando en las empresas es tener diseñadores outsourcing , con mayor razón deberá aplicarse el desarrollo de estas capacidades de ser buenos administradores de su tiempo y creatividad ya que el pago es por resultados en tiempos muy limitados. Las empresas están avanzando muy rápido, y cambiando directrices constantemente ya que esta compleja economía las obliga a realizar movimientos estratégicos de un día para otro, son diferentes los ritmos y eso lo debemos entender todos, tanto alumnos como profesores y todos los personajes académicos implicados en la formación de profesionales creativos•

Ilustración de Daniel Terán
info@danielteran.com

Fecha de publicación: 14 de noviembre 2011
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