Diálogo creativo constante
Diseñador gráfico de formación y artista de vocación, Tosko ha desarrollado a lo largo de casi 30 años una obra que combina escultura, pintura y fotografía, disciplinas que se retroalimentan en un diálogo creativo constante. Su universo visual parte de una fascinación por la geometría y se despliega en piezas que desafían la percepción, exploran la noción de lo (in)finito y celebran la conexión entre forma y materia.
Esta búsqueda personal toma forma en Ensamble, una colección escultórica iniciada en 2005, donde módulos geométricos se combinan en configuraciones múltiples e inesperadas. “Antes de ser revelada, cada una de mis esculturas representa un diálogo interno. Aunque nacen para ser compartidas, su origen es muy íntimo”, apunta Tosko. “Nada está puesto al azar: cada borde, cada unión, cada corte ha sido pensado con precisión. Porque en cada detalle vive una intención”.
Inspirado en el arte fractal, Ensamble es un diálogo entre componentes, una danza de posibilidades donde cada unión revela nuevas perspectivas y dimensiones. Es un testimonio de cómo la integración y la cooperación pueden transformar lo ordinario en extraordinario, dando vida a estructuras complejas y armoniosas. “Crear es, muchas veces, una forma de habitar el silencio. Un espacio donde el tiempo se detiene y todo cobra sentido”.
Tosko ha expuesto en galerías como Mizrahi, Aura, Darío y 303 Art Gallery, y su obra ha sido publicada en medios como “The Core”. A través de la experimentación continua con materiales, colores, acabados y diferentes procesos de producción, el artista afirma una visión donde cada pieza es un acto consciente de introspección compartida.