El Palacio de Hierro continúa con el impulso del arte contemporáneo y la valorización de la cultura y la biodiversidad de México
por a! Diseño / Redacción
29 de enero de 2026
Instalada en la fuente principal de El Palacio de los Palacios, Anáhuac —escultura monumental concebida por el artista visual español Antonio Segura conocido como DULK, y realizada en colaboración con artesanos mexicanos de Iztapalapa (Los Fabricadores)— se integra al espacio urbano para invitar a la reflexión colectiva sobre la relación entre la naturaleza, el territorio y el equilibrio ambiental. La escultura toma su nombre del concepto náhuatl que alude al “mundo habitable”, entendido como el espacio donde conviven la tierra, el agua y las formas de vida que los sostienen.
“México es un lugar increíble, y en el tema de la biodiversidad este lugar es único. Hace un año estuve en Baja California hablando de temas de conservación, y México es un lugar que tiene mucho para contar”, comentó Antonio Segura.
Anáhuac se presenta como una interpretación poética de la biodiversidad mexicana y de su delicado equilibrio frente a las amenazas del mundo contemporáneo. La obra reúne seis especies emblemáticas del país, cuya supervivencia se encuentra comprometida: la tortuga laúd, el ajolote, el jaguar, el guacamayo rojo, la mariposa monarca y la vaquita marina.
“Estas son las especies en peligro de extinción más reconocibles. El nombre de mi obra es Anáhuac porque es un concepto que habla del equilibrio de la tierra, el agua y los seres vivos, y yo quería mostrar ese equilibro, porque si uno de estos reinos está en peligro, todas los demás también pueden estar en riesgo; porque la unión de todos es lo que genera el equilibrio principal de la diversidad”.
El diseño y concepto de Anáhuac fueron desarrollados por DULK específicamente para este espacio, mientras que su construcción fue realizada por manos mexicanas: artesanos de una empresa de Iztapalapa, cuya maestría y calidad hicieron posible la materialización de esta escultura que mide más de 12 metros.
“Quise seleccionar seis especies de los seis diferentes reinos animales: hay un anfibio, un mamífero, también tenemos un mamífero marino, un ave, un reptil y un insecto; mi idea fue hacer un híbrido de las diferentes familias. Quise hacer una representación de todos, uniéndolos y creando un personaje que representara la unión de todos ellos”.








Con Anáhuac, El Palacio de Hierro abre un espacio de encuentro entre el arte contemporáneo, la memoria ancestral y la vida urbana, integrando esta escultura al paisaje de la ciudad que invita a detenerse, observar y reflexionar sobre la riqueza natural que define al territorio mexicano y la responsabilidad colectiva de preservarlo.
El trabajo de DULK desarrolla una práctica artística profundamente vinculada a la conservación del medio ambiente, abarcando arte urbano, pintura mural, dibujo, escultura y fotografía, construyendo así un imaginario visual donde la fauna se convierte en símbolo de identidad, belleza y fragilidad ecológica.
Visita: www.elpalaciodehierro.com/