El hotel boutique presenta su ofrenda de Día de Muertos y Tonana, su nuevo rooftop bar
por a! Diseño / Redacción
31 de octubre de 2025
En la mágica ciudad de San Miguel de Allende, el Hotel Boutique Casa Hoyos, que combina historia, arte y diseño contemporáneo, celebra el Día de Muertos con una experiencia íntima e inolvidable.
Fiel a su espíritu de honrar las raíces, este año el hotel dedica su altar a Celia Hoyos, matriarca y alma inspiradora de la familia Hoyos. Una mujer visionaria, elegante y curiosa, cuyo legado continúa dando vida a la esencia de esta casa que ha convertido la hospitalidad en una forma de arte.
Por segundo año consecutivo, la ofrenda es intervenida por la diseñadora Karla Orozco: una pieza viva que une lo espiritual con lo terrenal; entre flores, maderas, frutos y minerales, los elementos naturales dialogan con el espacio para crear una atmósfera que celebra la vida, la memoria y el poder de las raíces femeninas.
En el corazón del patio central, las velas encendidas marcan el inicio de un recorrido sensorial, el olor de copal y flor de cempasúchil son el aroma del espacio, mientras la luz tenue y los tonos cálidos crean una atmósfera que invita a la contemplación.
Con esta celebración, Casa Hoyos reafirma su compromiso con la cultura, el arte y la memoria, recordando que el verdadero lujo está en los detalles que conectan pasado y presente, cuerpo y espíritu. La ofrenda permanecerá hasta el 2 de noviembre.
Por otro lado, Casa Hoyos realizó la apertura de su rooftop bar: Tonana, concebido como un espacio consagrado a la Diosa Madre Tonantzin, Tonana rinde tributo a la dualidad de la vida: creación y destrucción, luz y sombra, lo terrenal y lo divino.
Tonana cobra vida gracias a la visión del interiorista Andrés Gutiérrez, fundador de A-G Estudio, quien transformó el espacio en un universo matriarcal lleno de símbolos ancestrales: muros de tezontle que evocan la sangre volcánica de la tierra, mobiliario en forma de cocodrilo inspirado en Cipactli —la criatura primordial que dio origen al mundo— y fuentes que fluyen como senos que amamantan. Todo bajo una paleta cromática que combina rojos intensos, violetas profundos, tonos terrosos y destellos metálicos. El contraste de materiales —piedra volcánica, mármol, acero y textiles suaves— genera una atmósfera que invita a sentirse parte de un linaje femenino ancestral.
“San Miguel de Allende tiene hoteles, bares y restaurantes muy destacables, pero yo necesitaba distinguir mi proyecto, con esto en mente elegí a Andrés Gutiérrez como la pieza perfecta. Casa Hoyos no pierde la esencia de San Miguel de Allende, usamos los mismos materiales característicos, pero de diferente forma”, compartió Vianey Torres, fundadora de Casa Hoyos.
“Retomando la historia de Casa Hoyos, yo soy de la cuarta generación de la familia, decidí confiar plenamente en Andrés Gutiérrez, quien tuvo la idea de coronar el hotel con un espacio consagrado a la Diosa Madre Tonantzin”, expresó Vianey Torres. “Me pareció perfecto, porque así el hotel completó todo su ciclo: una combinación de diseño contemporáneo, herencia colonial y raíces prehispánicas”.
Visitar Tonana es vivir un ritual. Desde el momento en que se cruzan sus puertas, los aromas de copal y hierbas medicinales envuelven a los visitantes. Entre cúpulas y el cielo de San Miguel de fondo, cada atardecer se convierte en un espectáculo inolvidable.
La barra de Tonana, a cargo de Óscar Valle, pionero en la mixologia de Licorería Limantour, cuenta con enfoque que combina técnica, creatividad y profundo respeto por lo ancestral. Su propuesta de coctelería de autor honra la memoria de la tierra y el legado de las antiguas curanderas.
Con esta apertura, Casa Hoyos reafirma su esencia como un hotel boutique con alma ecléctica, donde hospitalidad, diseño y creatividad se entrelazan para ofrecer momentos memorables.




Visita: www.casahoyos.mx/es