Los proyectos seleccionados muestran cómo la creatividad y la ingeniería pueden contribuir a mejorar la calidad de vida
por a! Diseño / Redacción
29 de octubre de 2026
Desde tecnologías médicas accesibles hasta soluciones de movilidad, comunicación y sostenibilidad, los veinte proyectos finalistas globales del James Dyson Award 2026 demuestran cómo las nuevas generaciones de ingenieros están desarrollando inventos para resolver algunos de los desafíos más apremiantes del mundo.
Seleccionados por un panel de doce ingenieros de Dyson con sede en Reino Unido, Estados Unidos, Singapur, Malasia y Filipinas, los proyectos finalistas representan distintas áreas de especialización, como diseño de productos, ingeniería mecánica, electrónica, sostenibilidad e ingeniería química. Cada propuesta fue evaluada por su funcionalidad, proceso de diseño, originalidad y viabilidad comercial. Los veinte proyectos seleccionados muestran cómo la creatividad y la ingeniería pueden contribuir a mejorar la calidad de vida, ampliar el acceso a servicios esenciales y desarrollar soluciones para los desafíos ambientales y de infraestructura.
Entre los proyectos destacados se encuentra BiDaKidney, desarrollado por Andrew Jacob Buensalido y Allyson Cabrestante, de Filipinas. Se trata de una máquina de diálisis semiautomatizada y de bajo costo, diseñada para mejorar el acceso a tratamientos que salvan vidas.
Desde Canadá, SoleTrace, de Hyunjae Noh, utiliza inteligencia artificial y escaneos mediante teléfonos inteligentes para identificar signos tempranos de la enfermedad de Parkinson a partir de cambios en la forma de caminar. Por su parte, AnemoSwab, de Yonatan Morocz, propone una alternativa no invasiva para detectar enfermedades respiratorias mediante la captura de partículas del aliento, sin necesidad de utilizar hisopos nasales.
Otros proyectos buscan mejorar la atención médica en distintas etapas de la vida. BiliRoo, de Daniel John, en Estados Unidos, propone un soporte tipo cabestrillo para administrar fototerapia a recién nacidos con ictericia; mientras que VenaLume, de Umer Farhan, en Emiratos Árabes Unidos, facilita la visualización de las venas para apoyar la inserción de catéteres intravenosos.
La comunicación y la movilidad independiente son protagonistas de varios proyectos. NURA, creado por Samuel Nagel y Paul Feiler, de Alemania, es una pulsera portátil que traduce la lengua de señas a voz. En China continental, CaneSight, desarrollado por Bing He Sun, utiliza inteligencia artificial para ayudar a las personas ciegas a orientarse y llegar con mayor precisión a su destino.
La protección ambiental y la resiliencia de las infraestructuras también forman parte de esta selección. Reefvive, de Yin-Rui Liao, en Taiwán, transforma materiales reciclados en bases que contribuyen a la restauración de arrecifes de coral. En Filipinas, Sentinel, de Aldrei Ong, incorpora sensores para monitorear daños estructurales en edificios de concreto después de un terremoto.
“El James Dyson Award siempre atrae proyectos de una amplia variedad de áreas, esto hace que la evaluación sea interesante, aunque puede resultar difícil elegir. Mis proyectos favoritos son aquellos que ponen de manifiesto problemas cuya necesidad de solución desconocía, y esto es algo que muchos de los veinte finalistas tienen en común. Este tipo de ideas que invitan a la reflexión son las que necesitamos para desarrollar soluciones prácticas y cotidianas que mejoren la vida de las personas”, comentó Kay Yeong, ingeniero principal y juez del Top 20 del James Dyson Award.
Los 20 finalistas avanzan ahora a la última etapa de evaluación. Sir James Dyson será el encargado de seleccionar a los ganadores globales de 2026, que se anunciarán el próximo 4 de noviembre.