LAURA PANEBIANCO

ARTE, ESENCIA DEL INTERIORIOSMO

por a! Diseño 

Revista a! Diseño No. 140

“El vínculo entre el arte y el interiorismo es un hilo invisible de magia: ocurre cuando una obra cobra vida dentro de un contexto arquitectónico y se funde con el uso, la luz y la atmósfera del lugar”, expresa Laura Panebienco. “Entonces, el espacio deja de ser neutro y se transforma en una experiencia sensible, en un escenario que comunica identidad y emoción”.

Originaria de Colombia, Laura Panebianco estudió una licenciatura en arquitectura en Wellesley College y una maestría en diseño de interiores en Pratt Institute. Su trayectoria se ha nutrido de la experiencia adquirida en estudios de prestigio internacional como Thom Filicia, Inc. en Nueva York y Matteo Thun & Partners en Milán, colaboraciones que marcaron el inicio de una visión cosmopolita y refinada del diseño.

En 2016, la interiorista fundó Studio Panebianco, despacho que ha desarrollado proyectos en México, Panamá, Estados Unidos, Guatemala, Honduras y Holanda. Cada proyecto parte de la arquitectura y del contexto geográfico donde se emplaza, integrando calidad, expresión artística y un constante interés por lo único.

Polanco, 2022 Fotografía: Mónica Barreneche Artista: César Ménendez
Polanco, 2022 Fotografía: Mónica Barreneche Artistas: Alejandra Venegas, ambas piezas Thierry Jeannot
Polanco, 2022 Fotografía: Mónica Barreneche Artista: Alejandra Diamante
Polanco, 2022, Fotografía: Mónica Barreneche, Artista: Qhamanande Maswana

Más allá de un museo o una galería, ¿cómo se entiende el arte en un espacio residencial?

Pocos objetos revelan tanto de una persona como el arte con el que conviven en su hogar. El arte es, por naturaleza, profundamente subjetivo: cada pieza ocupa para su dueño un lugar único dentro de un espectro que va de lo aparentemente banal a lo más preciado de una colección.

A diferencia de los objetos utilitarios, el arte en el espacio doméstico expone con sorprendente precisión los gustos, las aspiraciones, las memorias —e incluso las contradicciones— de quien lo elige. Se trata de aquello que resuena íntimamente con la sensibilidad y la historia de cada individuo. En ese sentido, el arte en casa no solo adorna: habita y dialoga con quienes lo rodean, convirtiéndose en un espejo de su identidad.

¿Cuál es el vínculo más relevante entre el arte y el interiorismo?

Un espacio sin arte es apenas un contenedor. Con inquietante frecuencia transitamos lugares comunes que solo hablan de su función: un consultorio médico, una oficina postal, un aula universitaria. Y peor aún, muchos espacios de trabajo carecen de toda expresión plástica.

El vínculo entre el arte y el interiorismo es un hilo invisible de magia: ocurre cuando una obra cobra vida dentro de un contexto arquitectónico y se funde con el uso, la luz y la atmósfera del lugar. Entonces, el espacio deja de ser neutro y se transforma en una experiencia sensible, en un escenario que comunica identidad y emoción.

¿Cómo repercute la presencia de piezas de arte en los habitantes de un espacio residencial?

El arte en una residencia no es un elemento accesorio: se convierte en parte esencial de la atmósfera que envuelve a quienes la habitan. Muchas veces las piezas dialogan con la arquitectura de tal manera que resulta imposible imaginar los espacios sin ellas.

Para los habitantes, estas obras terminan por definir la identidad del hogar. Cuando están presentes, la casa cobra vida, se siente única y profundamente personal. Cuando faltan, los espacios se perciben vacíos, incompletos, casi desnudos. El arte es, en ese sentido, lo que transforma una vivienda en un hogar con alma.

Panamá, 2024 Fotografía: Lorena Darquea Artista: Eloin Rivera
Panamá, 2024 Fotografía: Lorena Darquea Artistas: Tania Zaldivar y María Thereza Negreiros
Panamá, 2024 Fotografía: Lorena Darquea Artista: Stefano di Cristofaro
Panamá, 2024 Fotografía: Lorena Darquea Artista: Jacqueline Rivera

¿Hoy parece imprescindible la culminación de un proyecto de interiorismo con la inclusión de arte?, ¿es un requisito del cliente o es una propuesta del interiorista?

El arte es un requisito inherente al proyecto. Forma parte de mi manera de concebir el interiorismo y de la expectativa que tienen los clientes que nos buscan: saben que el tema se abordará con atención y sensibilidad.

En muchos casos integramos piezas que ya forman parte de la colección del cliente, lo cual resulta especialmente enriquecedor porque esas obras tienen una historia previa y un vínculo emocional con quienes habitan el espacio. Al mismo tiempo, me entusiasma proponer nuevas adquisiciones y acompañar al cliente en ese proceso de descubrimiento. La combinación entre lo existente y lo nuevo permite que el proyecto gane profundidad, autenticidad y proyección en el tiempo.

¿Cómo se elige al artista o las obras para cada proyecto de interiorismo?

No es un proceso lineal ni formulaico. No existen reglas fijas ni patrones predecibles. El arte opera en un terreno distinto, casi etéreo, y aparece en el momento justo como si uno lo hubiera estado esperando.

Como interiorista, estoy constantemente expuesta a señales: galerías que visito, artistas que conozco a través del gremio, viajes que me conectan con nuevas escenas culturales. Todo eso alimenta mi radar. A partir de esa exposición constante, identificamos aquellas piezas que dialogan con la arquitectura, la atmósfera y la narrativa que busco crear en un espacio.

El criterio fundamental es que la obra trascienda lo decorativo: debe aportar significado, emoción y un nivel adicional de autenticidad para el cliente. En ese sentido, más que imponer una obra, dejamos que la pieza encuentre su lugar natural dentro del diseño.

Ámsterdam, 2023 Fotografía: Thomas de Bruyne Artista: Anna Virnich
Ámsterdam, 2023 Fotografía: Thomas de Bruyne Artista: Michael Robert del Visco
La Condesa, 2022 Fotografía: Molly Zaidman Artista: Jorge García Sainz
Ámsterdam, 2023 Fotografía: Thomas de Bruyne Artista: Nicolas Deshayes

¿Cómo se construye la relación cliente-artista-interiorista?

Estos procesos son muy orgánicos y no hay patrones. Muchas veces somos nosotros quienes iniciamos contacto con un artista con quien queremos colaborar, y con frecuencia también es alguien que el cliente ya conoce, entonces la dinámica comienza al revés.

Cuando las obras son de artistas que ya han fallecido, o con quien no tenemos relación directa, también me parece que de alguna manera su presencia se siente en el espacio a través de su obra. Nos referimos a la obra por el apellido del artista y así de alguna manera los invocamos cada vez que nos referimos a ella.

Finalmente, ¿es un tema relevante con el cliente,  el arte como inversión?

Pienso que la mayoría de las personas que llegan a mi despacho ya entienden ese concepto y lo tienen integrado en su forma de relacionarse con el arte. Sin embargo, yo nunca recomiendo adquirir una obra desde la lógica de la inversión financiera. Ese es un mundo distinto, con dinámicas propias, que no corresponde a lo que hacemos.

Lo valioso del arte está en otro nivel. Es intrínseco a la conciencia humana: una respuesta a nuestra necesidad fundamental de comprender, compartir y relacionarnos tanto con el mundo como con nosotros mismos. !

La Condesa, 2022 Fotografía: Molly Zaidman Artista: Gabriel Macotela
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