Smiljan Radić: Premio Pritzker de Arquitectura 2026

Sus obras se caracterizan por una inteligencia emocional basada en la empatía por la experiencia humana

por a! Diseño / Redacción

24 de marzo de 2026

El arquitecto chileno Smiljan Radić fue distinguido con el Premio Pritzker de Arquitectura 2026. El premio reconoce a Smiljan Radić por un portafolio de trabajo que explora la arquitectura a través de la experimentación material, la percepción espacial y un compromiso con el paisaje y el contexto.

El jurado del Premio Pritzker de Arquitectura 2026 reconoció a Smiljan Radić por una práctica arquitectónica que expande la disciplina a través de la experimentación, la exploración material y una profunda atención a las dimensiones emocionales del espacio. El jurado estuvo presidido por Alejandro Aravena, e incluyó a Barry Bergdoll, Deborah Berke, Stephen Breyer, André Corrêa do Lago, Anne Lacaton, Hashem Sarkis, Kazuyo Sejima y Manuela Lucá-Dazio.

“Traducir las cualidades de la obra arquitectónica de Smiljan Radić al lenguaje hablado resulta complicado, pues en sus diseños trabaja con dimensiones de la experiencia que son palpables pero que escapan a la verbalización, como la percepción del tiempo mismo: inmediatamente reconocible, pero conceptualmente esquiva. Sus edificios no se conciben simplemente como artefactos visuales; más bien, exigen una presencia tangible”, comentó el jurado.

La arquitectura de Smiljan Radić opera dentro de un territorio donde la experiencia fenomenológica del espacio precede a la explicación. Sus edificios suelen aparecer tranquilos, elementales y resistentes a una interpretación verbal fácil, animando a los visitantes a experimentarlos a través del movimiento, la atmósfera y la percepción en lugar de a través de la expresión formal.

Sus obras demuestran sensibilidad a la presencia material, yuxtaponiendo componentes industriales con elementos crudos o de origen local para producir construcciones que son tanto precisas como táctiles. Su arquitectura privilegia la presencia encarnada, la inteligencia material y un sutil pero poderoso sentido de fragilidad.

Desde que estableció su estudio en Santiago en 1995, Smiljan Radić ha mantenido una práctica intencionadamente compacta, desarrollando proyectos que varían ampliamente en escala mientras preserva un compromiso constante con la experimentación y la especificidad contextual. Su trabajo incluye residencias privadas, instituciones culturales, instalaciones y edificios cívicos, a menudo caracterizados por su compromiso con el paisaje, la luz y la estructura.

La arquitectura de Smiljan Radić a menudo se despliega como una experiencia espacial que resiste la verbalización inmediata. Sus edificios invitan a la interpretación a través de la atmósfera, el movimiento y la percepción. La experimentación material juega un papel central en el trabajo de Smiljan Radić, donde la construcción a menudo revela relaciones inesperadas entre la fabricación industrial y la materia prima.

Visita: www.pritzkerprize.com/laureates/smiljan-radic-clarke 

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