El hotel fue galardonado con una Llave Michelin por su excelencia, sostenibilidad y auténtica hospitalidad mexicana
por a! Diseño / Redacción
4 de junio de 2025
ZOA, refugio ubicado en la costa de Oaxaca en Mazunte, se enorgullece en anunciar que fue galardonado con la prestigiosa Llave Michelin, formando parte de la primera lista de hoteles en México reconocidos por la icónica Guía Michelin. Este honor resalta la dedicación de ZOA hacia la excelencia, la sostenibilidad y la hospitalidad mexicana.
“La historia de ZOA comienza antes de 2010, año en que abrió sus puertas. Fuimos pioneros en atrevernos a desarrollar un concepto de lujo auténtico en la costa del Pacífico Oaxaqueño. Hoy, la costa se ha transformado con numerosos proyectos de alta gama, pero ZOA permanece fiel a su origen: un proyecto independiente, concebido y dirigido personalmente por mí desde su cimentación, con una visión íntima y una profunda conexión con el entorno. ZOA no nació de un plano, sino que se convirtió un proyecto de sitio a partir de la observación de la tierra, el viento y el mar”, comenta Francisco Valdés, Fundador de ZOA Hotel.
ZOA Hotel se distingue no solo por su ubicación privilegiada en un acantilado que ofrece vistas espectaculares del océano Pacífico, sino también por su diseño que integra cada piedra y cada tronco con amor y respeto al entorno natural. Sus espacios, diseñados para armonizar con la topografía y el paisaje, ofrecen una experiencia que conecta a los huéspedes con la naturaleza.
“El concepto de ‘Hand Made Hotel’ tiene que ver con el alma de ZOA, ya que la imposibilidad de usar maquinaria nos llevó a construir todo manualmente, y esa experiencia transformó no solo el proceso constructivo, sino la filosofía del lugar. Aquí todo se siente hecho con alma, porque así lo es, todo lleva esa misma esencia artesanal”.
“La arquitectura de ZOA no busca dominar, sino integrarse con el paisaje, podríamos llamarla orgánica y contemporánea, pero siempre respetuosa con la naturaleza. No hay líneas estridentes ni estructuras impuestas. Con el tiempo y la observación, fuimos descubriendo espacios nuevos, así surgió el anfiteatro al aire libre, construido en piedra e inspirado en edificaciones antiguas. Más adelante nació el SPA prácticamente sobre el mar, el huerto orgánico que abastece nuestra cocina, y otros rincones que no estaban en el plan original. Cada espacio fue emergiendo del diálogo con el lugar, no de un plano de restirador”, expresa Francisco Valdés.






Entre las amenidades de ZOA se encuentra una piscina infinita que se fusiona con el horizonte, también cuenta con áreas de relajación como su cueva privada y terrazas con vistas panorámicas. Los huéspedes pueden disfrutar de actividades como yoga al amanecer y masajes al borde del acantilado, pensados para la desconexión y el bienestar total.
La experiencia culinaria en ZOA es una celebración de la pesca del día y los ingredientes locales. Cada platillo es creado con productos frescos y orgánicos, muchos de ellos provenientes del propio huerto del hotel. El compromiso con ofrecer una cocina auténtica y sostenible se refleja en cada bocado.
“La evaluación Michelin es exhaustiva. Observan todo: la coherencia del concepto, la arquitectura, el entorno, la gastronomía, la sostenibilidad, el servicio. Lo más hermoso fue darnos cuenta de que no tuvimos que cambiar nada. El reconocimiento vino por lo que somos: un hotel independiente, hecho a mano, con una visión coherente y profunda desde hace casi 15 años”.




“Recibir la Llave Michelin es un reconocimiento al trabajo y la pasión que ponemos en cada detalle de ZOA. Es una afirmación poderosa, ya que demuestra que la excelencia también nace del detalle, de la intimidad, de la autenticidad. Con solo ocho villas —todas con terrazas privadas y vista al mar—, ZOA ofrece una privacidad y una atención inigualables. No buscamos cantidad, sino conexión. Nos enorgullece representar a México en esta lista y seguir ofreciendo a nuestros huéspedes una experiencia inolvidable en la hermosa costa de Mazunte”.
“La Llave Michelin no cambia a ZOA, lo reafirma. Le da voz a un proyecto que eligió el camino difícil: el de construir sin atajos, sin fórmulas, con las manos y el corazón apostándole a que solo el tiempo le diera forma al reconocimiento de marca que hoy ya tenemos. Pero también marca el inicio de un nuevo ciclo. ZOA se reinventa, renace desde su propia raíz para proyectarse hacia el futuro. Sabemos que renovarse es vital; porque si algo nos ha enseñado este reconocimiento, es que los sueños tejidos con verdad y constancia también pueden tener su lugar entre los grandes”, concluye Francisco Valdés, Fundador de ZOA Hotel.
Visita: www.zoahotel.com/en