Superficies Cosentino como Dekton, Silestone y Sensa y Scalea aportan estética, durabilidad y versatilidad en aplicaciones de este proyecto
por a! Diseño / Redacción
2 de septiembre de 2025
Ubicada en la colonia Condesa, en la Ciudad de México, Burka es una casa rescatada y remodelada por Branco Estudio, concebido por el arquitecto Rodrigo Sotelo como un espacio donde la arquitectura, el arte y la funcionalidad conviven en perfecta armonía. La elección de materiales Cosentino no fue casualidad. Rodrigo Sotelo buscaba superficies que combinaran durabilidad, fácil mantenimiento y un alto valor estético, además de un compromiso sustentable.
Así, Dekton, Silestone, Sensa y Scalea se integran en distintas aplicaciones a lo largo del proyecto: escaleras, lavabos, cubiertas de cocina, terrazas, áreas de coffee break, lavandería e incluso el recubrimiento de un jacuzzi. Colores como Marmorio, Morpheus, Ceppo, Eclectic Pearl y Cinder Craze dialogan con la paleta neutra de beiges y grises que el arquitecto suele utilizar para generar espacios frescos, luminosos y limpios, resaltando los acentos decorativos. Además de su versatilidad, los materiales destacan por su alta resistencia al rayado, su tolerancia a cambios de temperatura y su capacidad para adaptarse a usos poco convencionales.
“Quise experimentar aplicando el material en lugares donde no es tan común verlo: en huellas de escaleras, lavabos hechos completamente de Dekton, mesas para terraza o el recubrimiento de un jacuzzi. Esto me permitió conocer su comportamiento en distintas condiciones y comprobar su durabilidad”, comparte Rodrigo Sotelo.






Separada del muro en su último tramo, la escalera permite que la obra se exhiba en su máxima extensión, mientras sus peldaños en Dekton color Marmorio de Cosentino, iluminados de forma indirecta, transforman el tránsito vertical en una experiencia estética.
La casa debe su nombre a una imponente pieza del artista Pablo Boneu titulada La Burka: una instalación fotográfica impresa en cuerdas de algodón que se despliega a lo largo de siete metros de altura desde lo más alto del inmueble. Este elemento no solo define el carácter artístico del proyecto, sino que también dialoga con su estructura, especialmente con la escalera central, corazón de la vivienda.
“Casa Burka es un ejemplo de regeneración arquitectónica, donde una casa de 1940 fue transformada en un espacio de tres niveles con una pieza de arte protagonista: una instalación fotográfica impresa en cuerdas de algodón que cuelga desde la doble altura del segundo al tercer piso. Para mí, es esencial que exista un mismo hilo conductor entre la arquitectura, el interiorismo y el arte”, explica Rodrigo Sotelo.







El resultado es un espacio con un estilo atemporal, en el que cada elemento tiene una función y una razón de ser. Casa Burka no solo es un showroom: es un manifiesto arquitectónico sobre cómo el diseño, la funcionalidad y la belleza pueden integrarse para crear un lugar que perdurará en el tiempo.
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