WIKKA

LA VOZ DE LAS MARCAS

Revista a! Diseño No. 137

 

“Uno de los mayores retos es encontrar la voz propia en un mar de competencia. Hoy en día, las marcas no solo necesitan tener una identidad clara, sino también estar en constante evolución. No pueden permitirse ser estáticas” expresa Andrea Castillo, fundadora de Wikka, estudio creativo con presencia en México y España.

Wikka, fundado en 2016 en Cancún, se ha especializado en el pensamiento estratégico del diseño, abarcando desde la dirección creativa y el branding hasta experiencias digitales. “Para nosotros, cada proyecto es una nueva oportunidad para crear algo que realmente resuene con las personas y tenga un impacto positivo en el mundo. Nuestra misión es clara: ayudar a las marcas a encontrar su voz y destacar en un entorno visualmente exigente, logrando que se vuelvan irresistiblemente amadas por sus clientes”, apunta Andrea Castillo.

¿Cuál fue la ruta que te llevó al diseño, específicamente al branding?

La ruta hacia el diseño fue una combinación de descubrimiento y pasión. Empecé a estudiar diseño en 2011 y, aunque no entendía completamente qué implicaba el branding, rápidamente me di cuenta que era un campo que me fascinaba. Durante mis prácticas en Futura, una agencia de branding en Monterrey, tuve la oportunidad de sumergirme en el proceso y comprender el impacto del branding en la identidad de las marcas. Lo que realmente me atrajo fue la oportunidad de colaborar con un equipo diverso y aprender cómo las diferentes perspectivas pueden enriquecer un proyecto, lo que continúa siendo un valor fundamental en mi trabajo.

¿Cómo nace Wikka y qué significa el nombre?

Wikka nació de manera orgánica junto con mi ex socia, Jimena Mendoza. Trabajábamos en Cancún en la agencia Golpeavisa, y las dos teníamos inquietud por hacer algo por nuestra cuenta. Al principio, estábamos considerando mudarnos de Cancún, pero empezaron a llegar proyectos y decidimos trabajar juntas. Así, lo que empezó como una colaboración se fue formalizando hasta convertirse en un estudio.

El nombre Wikka proviene de “Wicca”, una religión pagana asociada a la magia blanca, aunque realmente no nos identificamos con esa parte. Simplemente nos pareció un nombre atractivo, y nos ayudó a arrancar el proyecto. Lo que me gusta rescatar es la idea de la magia, pero entendida como esa capacidad creativa que tenemos de inventar y hacer realidad cosas nuevas.

¿Cómo ha evolucionado el branding desde tu experiencia?

El branding ha evolucionado significativamente a lo largo de nuestra trayectoria. Anteriormente, el enfoque estaba más centrado en la creación de una identidad visual. Hoy en día, vemos el branding como un proceso integral que combina creatividad y estrategia con una comprensión profunda del contexto social y cultural. En Wikka, nuestro enfoque no se limita al diseño visual; nos dedicamos a cómo las marcas pueden integrarse de manera efectiva en su entorno. La colaboración con otros creativos es esencial para nosotros; trabajamos con profesionales en diferentes áreas para asegurar que cada proyecto sea innovador y relevante. Este enfoque colaborativo nos permite crear soluciones más completas y efectivas para cada marca.

¿Qué significa encontrar la voz de las marcas y traducirla en branding?

Encontrar la voz de una marca es una de las tareas más retadoras y, al mismo tiempo, una de las más gratificantes. Para mí, se trata de profundizar realmente en la esencia del proyecto, comprender qué lo hace único, incluso cuando pertenece a un sector muy competido. Cada marca tiene su propia personalidad, su propio ADN, y nuestra labor es capturar esa esencia y traducirla en una identidad visual coherente, pero también en una experiencia que resuene con su público. Este proceso no es lineal, requiere de investigación y empatía, pero cuando logras plasmar esa voz de manera efectiva, el resultado es auténtico y significativo.

Has comentado que uno de tus objetivos es tener un impacto positivo en el mundo, a partir de esta idea, ¿cómo seleccionas tus proyectos?

Sí, para mí es importante que los proyectos con los que trabajamos tengan un propósito más allá de lo comercial. Buscamos colaborar con marcas que estén alineadas con nuestros valores y que, de alguna manera, generen un impacto positivo, ya sea en su comunidad, en el medio ambiente o en la sociedad en general. No siempre se trata de grandes iniciativas; a veces son pequeños proyectos que traen cambios significativos. Nos enfocamos en trabajar con clientes que compartan esa visión, y también somos muy firmes en descartar aquellos proyectos que puedan ser perjudiciales o no éticos.

¿Cuáles son los principales retos de una marca en un mercado tan competido en la actualidad?

Definitivamente, uno de los mayores retos es encontrar la voz propia en un mar de competencia. Hoy en día, las marcas no solo necesitan tener una identidad clara, sino también estar en constante evolución. No pueden permitirse ser estáticas. El contexto cambia rápido, y las marcas deben ser flexibles y adaptarse a las nuevas tendencias, a los cambios en los hábitos de consumo y a las expectativas del público. La clave está en ser coherentes, pero al mismo tiempo ágiles, para poder mantenerse relevantes.

¿Cuáles son las principales herramientas de Wikka para lograr el posicionamiento exitoso de una marca?

Nuestras principales herramientas son la investigación, la estrategia y la creatividad. En Wikka, dedicamos mucho tiempo a entender el contexto del cliente, su mercado y su audiencia. A partir de ahí, desarrollamos una estrategia personalizada que va más allá del diseño. No solo creamos una identidad visual, sino que también trabajamos en la experiencia completa de la marca: cómo comunica, cómo se conecta con su audiencia y cómo puede crecer a largo plazo. 

Hoy Wikka tiene presencia en México y España, ¿cómo ha sido esta evolución?

Desde hace dos años tenemos sede en Barcelona, lo que ha sido un gran paso para el crecimiento de Wikka. Inicialmente viajé para cursar un Máster en Dirección Creativa y Comunicación en Elisava, pero al estar aquí me di cuenta de las oportunidades que había para expandir nuestro trabajo. Además, hoy somos parte de Acid House, un colectivo creativo en Barcelona que nos ha permitido conectarnos con otros profesionales del sector, lo que ha sido clave para seguir creciendo y explorar nuevos caminos creativos. A pesar de la distancia, seguimos operando en México, lo que nos da una perspectiva dual muy enriquecedora y nos permite abordar proyectos con una visión internacional.

¿Cuáles son tus próximos objetivos y metas?

Uno de nuestros grandes objetivos es consolidar a Wikka como un referente mexicano en el ámbito creativo a nivel internacional. Queremos seguir atrayendo clientes de diferentes partes del mundo, pero también ampliar nuestra oferta de servicios. Si bien el branding es nuestra base, buscamos ofrecer soluciones más completas para nuestros clientes, abarcando áreas como interiorismo, comunicación, diseño de producto y 3D. La idea es que Wikka lidere la dirección creativa de los proyectos, colaborando con otros creativos especializados en cada disciplina para desarrollar todo lo que una marca o un proyecto necesite. !

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